Despues de tener entre mis dedos los suyos,
de acariciar su cabello mientas estaba en mi hombro,
mientras escuchaba su latir en mi pecho,
después de escuchar mil veces un si que no quería olvidarse...
Hoy tengo la certeza que Dios existe, y lo voy a probar!
lunes, agosto 21, 2006
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